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Chocolate, Chocolate… ¡Delicioso Chocolate…! Parte I

 

– Rosana Díaz

 

En barra, calientito, en atole, combinado, dulce, amargo, en el mole… A lo largo de su historia, el chocolate ha tomado múltiples formas, todas deliciosas, para deleitar al paladar más quisquilloso. Su historia se remonta a hace 4000 años, cuando culturas pre-olmecas usaban el cacao para hacer condimentadas bebidas, agregándole maíz, chile y vainilla. No fue sino hasta el s.XVI cuando las monjas novohispanas –empezando por las de Oaxaca- lo aderezaron con azúcar, canela y clavo para crear una bebida dulce y más suave. El chocolate se volvió tan popular y apreciado entre las damas de la sociedad novohispana (en el actual México) que algunos miembros del clero consideraron su consumo como pecaminoso. En 1528, Cortés regresó a España con todo lo necesario para preparar aquella deliciosa bebida. No obstante, la popularidad del chocolate en el viejo continente tardó en igualar a la que éste había alcanzado en México. A través de los matrimonios de dos princesas españolas amantes de la bebida, Ana de Austria y María Teresa de Austria, con Luis XIII y Luis XIV de Francia, fue que el tomar chocolate devino en una costumbre entre los miembros de las cortes europeas. En aquellos tiempos, obtener la pasta de cacao era un proceso largo y difícil, por lo que su precio en el mercado era bastante alto y sólo los ricos podían abastecerse. Sin embargo, con la evolución de la tecnología, la pasta de cacao se fue haciendo más accesible, llegando a cada vez más personas al punto que, en 1860, Napoleón III declaró:

“La cocoa no es un producto de lujo. Sus propiedades nutritivas son innegables y su sabor y aroma deleitan los sentidos del olfato y el gusto. Considero que es un producto de extenso consumo y levantaré los impuestos que hayan sobre él.”

Y así fueron los inicios del boom del chocolate… ¿Pero cómo está compuesto actualmente? ¿Qué diferencía a los distintos tipos de chocolate? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Y quiénes son sus principales productores y consumidores?

Como la mayoría sabe, la materia prima del buen chocolate es el cacao. El árbol del cacao es una planta originaria de América, que crece en climas cálidos y húmedos –o sea, en zonas tropicales. El árbol suele medir entre 4 y 8 metros de alto, y existen especies distintas que se distinguen por su altura y el diseño de sus hojas, así como por la forma y cualidades nutritivas de sus semillas. Tradicionalmente se usan tres variedades principales de semillas para producir el chocolate: las criollas, las trinitarias y las forasteras.

Cacao Criollo: Es la variedad original y fue la dominante en el mercado hasta mediados del s.XVIII. Se distingue por ser muy aromático, tener un amargor suave y poseer el mayor nivel nutricional. Sin embargo, su producción representa sólo el 10% del total mundial, siendo cultivado en México, Nicaragua, Venezuela, Colombia, Madagascar y Comores, principalmente. A pesar de que esta variedad es muy frágil a los cambios de clima y a las pestes, su alta calidad hace que sea la escogidad para elaborar la repostería más fina.

Cacao Forastero: Dentro de esta variedad hay distintas especies de semillas, que tienen en común su excelente resistencia y mayor capacidad de reproducción. Su aroma y calidad nutricional suele ser también bastante menor al del cacao criollo. Hoy en día las variedades de cacao forastero representan el 70% de la producción mundial, siendo principalmente cultivadas en Costa de Marfil, Nigeria, Ghana, Brasil, Costa Rica, Rep. Dominicana, Colombia, Venezuela y Ecuador. Su gusto es mucho más amargo y ácido, por lo que su capacidad para diversificar su sabor se ve basante reducida y se le considera poco fino. Los dulces de chocolate más comunes se elaboran con este tipo de cacao.

Cacao Trinitario: Es un híbrido entre el cacao forastero y el criollo, obteniendo más resistencia que este último como también mayor finura que el primero. Posee un amplio rango de sabores, pero sin igualar las cualidades del criollo. Representa el 20% de la producción mundial y se cultivan en las mismas zonas que el cacao criollo.

Mientras que la mayor parte de los consumidores de chocolate se concentran en Europa y EUA, los principales productores se encuentran en países en desarrollo, donde niños y adultos difícilmente pueden disfrutar de los beneficios de esta semilla. Así, el 70% del cacao viene del oeste de África, la mayoría del tipo forastero.

¿Y sabías que Mars, Hershey’s, Nestlé, Ferrero, Kraft, Meiji y Glyco -prácticamente todas corporaciones estadounidenses y europeas- son las principales fabricantes de chocolate?

 

¿Y cuál es la situación en México, país de origen de este delicioso producto? Soprendentemente, México es uno de los países con más bajo consumo de chocolate por habitante. La desinformación sobre su valor nutrimental y la consecuente relación que tiene con la comida chatarra, además de la baja capacidad económica de la mayoría de las familias, han hecho que la gente lo evite. Mientras que en Europa el consumo anual per cápita es de 3.5kg, en México está entre los 400 y 700gr.1

Además, el 80% del mercado está acaparado por transnacionales y no por empresas regionales o nacionales. En orden de importancia se encuentran: Nestlé, de origen suizo; Ferrero, de origen italiano; y en tercer lugar Hershey’s, de origen estadounidense.2 En el pasado, muchas chocolateras mexicanas fueron absorbidas por las gigantes corporaciones que venían del exterior y que contaban con mayor tecnología y capital, mientras que otras mejor se volvieron a la producción de caramelos. Actualmente, las chocolateras mexicanas más importante son Grupo Chocolate Ibarra, Grupo Pando, Milán, Quebo, Grupo Turín, Chocolatera La Corona, Chocolatera Moctezuma, Chocolates Picard y Chocolatería Jalisco, y todas se encuentran en plena lucha por la supervivencia ante las poderosas transnacionales.3

En cuanto a la producción, la superficie dedicada al cultivo del cacao en México es de 80 mil hectáreas apróx., concentrándose la mayor parte en Tabasco y Chiapas. Según cifras del gobierno, ahí se producen unas 45 mil toneladas al año, 30 mil de las cuales es para el consumo del país y el resto es para exportar.4 Tristemente, la Fundación Cacao México, creada en 2010, lanza cifras mucho más bajas y advierte que el rendimiento de cultivo por hectárea deja mucho que desear: 500 kg/ha en comparación con los 950kg/ha de Indonesia, tercer productor de cacao.5 Tanto esta fundación como los empresarios chocolateros coinciden en que, para mejorar la industria del chocolate en México, es imprescindible prestarle atención a su materia prima: el cacao. Hace faltan muchos apoyos para que los cultivadores renueven sus tecnologías, adopten prácticas más sustentables y se tome el cuidado debido de los árboles, la mayoría ya muy viejos.

 

Pues hasta aquí la primera parte. Espero les haya gustado y nos vemos pa’ la siguiente entrega, que se concentrará en la pregunta: ¿qué es lo que hace tan sabroso al chocolate? ^^ ¡Que tengan una bonita semana!

 

1 http://www.oem.com.mx/laprensa/notas/n1697288.htm

2 http://www.eluniversal.com.mx/notas/920267.html

3 http://www.mexicanbusinessweb.mx/sectores-productivos-de-mexico/sectorproductivoindustrial/chocolateros-mexicanos-pierden-dulzor/

4 http://www.contactopyme.gob.mx/guiasempresariales/guias.asp?s=14&guia=9&giro=1&ins=219

5 http://www.cacaomexico.org/?page_id=207

Irena Sendler

– Rosana Díaz

 

Hace poco mi papá  me mandó una presentación por Internet con un título X, que me hizo pensar que se trataba de otra de esas cadenas por correo con reflexiones cursis y superficiales referentes a la vida diaria, y sólo abrí aquel e-mail por la insistencia (mayor que otras veces) de mi papá a que lo checara. Pues, efectivamente, aquella presentación era cursi, estaba hecha para despertar la emotividad de quien la viera, y conmigo lo logró sin más (¡y que se me sale lo “chipi, chipi”!). Pero no es lo “cursi” de la redacción lo que me llegó  tanto, sino enterarme de la vida de una persona tan valiente y que (¡oh, sorpresa!) es prácticamente una desconocida. Así que decidí  tomar fragmentos de la presentación que me mandaron (omitiendo los sentimentalismos innecesarios) para construir la MiniBio de Irena Sendler. Tal vez encuentren su vida inspiradora…

 

En 1999, gracias a un grupo de alumnos de un instituto de Kansas, su historia comenzó  a conocerse fuera de su natal país, Polonia. En su investigación, los estudiantes consiguieron muy pocas referencias sobre Irena. Sólo había un dato sorprendente: había salvado la vida de 2,500 niños. Hoy es una anciana de 97 años que reside en un asilo del centro de Varsovia, en una habitación donde nunca faltan ramos de flores y tarjetas de agradecimiento procedentes del mundo entero.

Cuando Alemania invadió  Polonia en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual  manejaba los comedores comunitarios de la ciudad. En 1942 los nazis crearon un ghetto en Varsovia e Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda a los Judíos. Entonces consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas y, como los alemanes invasores tenían miedo de una posible epidemia de tifus, permitían que los polacos controlaran la sanidad del recinto. Pronto, Irena se puso en contacto con familias a las que les ofreció llevar a sus hijos fuera del ghetto… Pero no les podía dar garantías de éxito; lo único cierto era que los niños morirían si permanecían en él.

Las madres y las abuelas no querían desprenderse de sus hijos y nietos, e Irena las entendía perfectamente, pues ella misma era madre, y sabía que, de todo el proceso que ella llevaba a cabo con los niños, el momento más duro era el de la separación. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerlas cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte. Cada vez que le ocurría algo así, luchaba con más fuerza por salvar a más niños.

 

Comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes… En sus manos, cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
Logró reclutar, al menos, una persona de cada uno de los diez centros del Departamento de Bienestar Social. Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporales a los niños judíos. Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades. Anotaba los datos en pequeños trozos de papel y los guardaba dentro de botes de conserva que luego enterraba bajo un manzano en el jardín de su vecino. Allí aguardó, sin que nadie lo sospechase, el pasado de 2,500 niños… hasta que los nazis se marcharon. Sin embargo, antes de que ello ocurriera, los nazis supieron de sus actividades.

El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. Irena era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos; soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Le rompieron los pies y las piernas, no obstante, nadie pudo romper su voluntad. Así  que fue sentenciada a muerte. Una sentencia que nunca se cumplió, porque, camino al lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba, la dejó  escapar. Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así  que, a partir de entonces, Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

Al finalizar la guerra, ella misma desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2,500 niños que había colocado con familias adoptivas, y los reunió con sus parientes diseminados por toda Europa, aunque la mayoría había perdido a sus familiares en los campos de concentración nazis.

Años más tarde, su historia apareció en un periódico acompañada de fotos suyas de la época, varias personas empezaron a llamarla para decirle: “Recuerdo tu cara …soy uno de esos niños, te debo mi vida, mi futuro y quisiera verte…”. Irena tiene en su habitación cientos de fotos con algunos de aquellos niños sobrevivientes o con hijos de ellos.

Su padre, un médico que falleció de tifus cuando ella era todavía pequeña, le inculcó  lo siguiente: “Ayuda siempre al que se está ahogando, sin tomar en cuenta su religión, raza o nacionalidad. Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón”.

Para terminar, les dejo aquí el enlace para aquellos interesados en saber más sobre esta admirable mujer y que además estén dispuestos a disfrutar de una buena película:

 

 

“No se plantan semillas de comida.

Se plantan semillas de bondades.”

– Irena Sendler

Palabras del español que sí existen.

Bienvenidos de nuevo, lectores paaxsounderos. Alguna vez se han preguntado si, realmente, todas las palabras que creemos sólo mal escritas, ¿existen? No me refiero, simplemente, a aquéllas que a través de las generaciones han evolucionado y cambiado oficialmente. Hace unos días, Muy Interesante, en su versión online, publicó una lista de palabras que encajan en esta descripción. Yo les comparto las más relevantes de ese artículo y algunas otras que encontré.

 

Após. Así, todo junto. Quiere decir después o con posterioridad.

Haiga. Aunque no lo crean, según ya la RAE (Real Academia de la Legua Española), es un sustantivo coloquial, poco usado y, además, irónico, que se refiere a un automóvil muy grande y ostentoso.

Uebos. Su significado no se acerca siquiera a lo que están pensando… o quién sabe. Con raíces en el latín, significa, necesidad o cosa necesaria. Ejemplo: Uebos me es. Uebos nos es. Uebos de lidiar.

Murciégalo. Forma original de, murciélago. Sus raíces son mur, ratón, y caeculus, ciego.

Arta. Planta perenne de la familia de las platagináceas, de tallo corto y leñoso, hojas lanceoladas, vellosas y blanquecinas, escapos afelpados y flores en espiga, pequeñas y blancas. Se cría en parajes áridos.

Aborrido. Conjugación del participio del verbo, aborrir.

Abusión. Lo primero que pensé es que sonaba a “abusación”, que no existe, claramente, pero significa algo similar a lo que yo pensaba: injusticia, engaño, contrasentido, absurdo, aunque también puede referirse a alguna superstición.

Dolar. Sin acento. Verbo que significa, desbastar, labrar madera o piedra con la doladera o dolobre.

 

Tengan presente esta lista, para que no les digan, que no les cuenten… Si tienen dudas y la curiosidad les gana, visiten la página de la RAE.

 

Pórtense como sean felices.

Peligros Insospechados de los Castillos Medievales

 

– Rosana Díaz

 

Los castillos, sin duda, son el elemento más representativo de la Edad Media. A través de las historias de caballería y los cuentos de hadas, su imagen se ha instalado en el inconsciente colectivo como símbolo de una época en donde realidad y fantasía se mezclaban. Sin embargo, esta idealización no sólo ha contribuido al desarrollo de la literatura fantástica tolkieniana, sino también a que perdamos de vista sus funciones y la dura realidad que provocó su construcción. Los castillos no se limitaban a ser el hogar de un señor y sus sirvientes, ni se trataban de lugares acogedores y ornamentados como en los cuentos. De hecho, en aquella época era costumbre que el señor y su familia se movieran constantemente, de un castillo a otro, llevando consigo sus pertenencias, por lo que éstas tenían que ser ligeras y relativamente pocas. Así, los castillos tenían poquísimos muebles e incluso menos elementos decorativos en proporción a su gran tamaño. Debido a los muros de piedra, las corrientes de aire y el frío eran una constante, incluso en verano; y dado que los suelos y los muebles eran todos de madera, siempre había que estar al pendiente de que el recinto no se incendiara. Sin embargo y a pesar de lo incómodos que resultaban para la vida cotidiana, los castillos proliferaron durante siglos hasta que poco a poco perdieron su practicidad debido a la inclusión de la pólvora en el armamento. ¿Pero por qué fueron tan importantes los castillos? ¿Qué elementos los componían?

 

 

Un castillo se puede definir como un edificio o conjunto de edificios autosuficientes y fortificados (preparados para defenderse en caso de ataque), que protegían, dominaban y vigilaban la zona en la que estaban. La diferencia entre un castillo y otras construcciones fortificadas, como algunos conventos o ciudades, era que los castillos eran en sí mismos armas y tenían la capacidad para actuar a la ofensiva. Generalmente se construían en lugares altos, como la cima de un monte, desde donde se pudiera vigilar el territorio circundante. Otras ocasiones se construían en medio de una población con el objetivo de absorberla y establecer su dominio. Estaban habitados por un señor (usualmente vasallo de otro señor más poderoso o de un rey), que tenía la obligación de proteger las tierras y a la población en su territorio. Cuando el castillo se construía en un lugar relativamente aislado, gente de todos lados buscaba instalarse cerca de él buscando su cobijo, ya que su aspecto imponente estaba diseñado para disuadir a posibles atacantes. Estas migraciones pusieron la base de las primeras ciudades.

 

 

Los castillos proliferaron en las zonas fronterizas y costeras, pues éstas eran las más susceptibles a asaltos e invasiones. Por eso mismo es que su construcción tenía fines bélicos y no estéticos. De hecho, no fue sino hasta finales de la Baja Edad Media cuando nacieron los primeros castillos palaciegos, lejos de las fronteras. Estos son los que asociamos con los cuentos de hadas pues, al no tener como función principal la guerra y estar ubicados en terrenos más seguros, eran los hogares de los reyes y la alta nobleza, y por lo mismo estaban finamente ornamentados.

El castillo tradicional está compuesto de tres elementos principales: la muralla, el patio de armas y la torre del homenaje. Ésta última era el elemento más alto y más importante de todo el conjunto. Ahí  habitaban el señor y su familia, y se guardaban los granos que resultaban de los impuestos cobrados a los campesinos. En el salón principal se celebraban las fiestas y los banquetes, se recibía a los invitados, se juzgaba a los delincuentes y se recaudaban los tributos. La torre del homenaje solía ser el último bastión de defensa cuando el resto de la fortaleza había sido tomada.

 

 

 

El patio de armas era un espacio interior abierto, usualmente con forma rectangular o cuadrada. Allí entrenaban los soldados y, en caso de guerra, los campesinos acudían a resguardarse en él. Al cruzar la puerta principal, lo primero que aparecía era el patio de armas y éste conectaba con todas las dependencias internas del castillo, como los talleres de los artesanos, las viviendas de los sirvientes, la capilla, las mazmorras y también la torre del homenaje.

 

 

 

 

Delimitando al patio de armas y protegiendo todo el conjunto se encontraba la muralla principal. De menor altura que la torre del homenaje, esta muralla estaba construida con piedra de sillería en forma de dados, unidos entre sí con yeso o argamasa. En ella había tres accesos: la puerta principal, que era por donde entraban las gentes en épocas de paz y las tropas cuando regresaban al castillo; el portillo, más pequeño y de uso individual, situado junto a la puerta principal; y las poternas o “puertas de la traición”, que eran puertas ocultas diseñadas para entrar o salir del conjunto sin ser visto, pero que si eran descubiertas daban entrada fácil a los sitiadores. Muchas veces, antes de esta muralla se construía un antemuro o falsabraga de menor altura para reforzar el poder defensivo. Entre el antemuro y la muralla principal se podía hallar una de dos cosas: la liza, que era un espacio plano diseñado para que los asaltantes tuvieran que cruzar varios metros a merced de las descargas provenientes de la muralla principal; o el foso, que podía ser seco o húmedo. Por ejemplo, en los castillos ibéricos solían colocarse estacas dentro de los fosos secos para impedir que la maquinaria de guerra se acercara al complejo principal y para que a los atacantes no les resultara fácil llegar a su objetivo. Asimismo, la complejidad del cruce del foso aumentó cuando se crearon las escarpas, que eran taludes o zonas inclinadas de terreno en la base de la muralla principal, muy difíciles de escalar. Los fosos sólo podían ser salvados a través de un puente de piedra o, más comúnmente, de uno levadizo de madera que conectaba la puerta principal y la barbacana (pequeña fortificación exterior diseñada para para defender puntos débiles, como la puerta principal de un castillo o los puentes fortificados; cuando se trataba de la de un castillo, ésta estaba generalmente unida al antemuro).

 

http://jcdonceld.blogspot.mx/2012/09/el-castillo-medieval-y-sus-partes.html

 

Castillo con foso y escarpa.

 

Los castillos tenían diferentes tipos de torres: cuadrangulares, redondas, poligonales, triangulares o pentagonales en proa, y podían ser macizas o huecas. Según su disposición con relación a la muralla se clasificaban en tres: exenta (que sobresalía del muro, pero estaba conectada a éste), inserta (adosada o embutida en el muro) o aislada (separada totalmente del muro). En el caso de la Península Ibérica, los torreones (torres cuadrangulares) y, sobre todo y por no tener ángulos muertos de tiro, los cubos (torres circulares) fueron los tipos más populares. Adosadas a la muralla se hallaban las “torres flanqueantes” y las “torres esquineras”. A veces, encima de la Torre del Homenaje se construía una pequeña torre que servía de vivienda para los soldados que la protegían; ésta era la “torre caballera”. En España, a las torres exentas de los muros se les llamó “torres albarranas”. Éstas eran cuerpos defensivos conectados al muro principal a través de corachas (puentes o finas murallas perpendiculares a la principal, permanentes o retirables, que impedían la circunvalación del muro por parte de los enemigos, a la vez que proporcionaban múltiples lugares de tiro a los defensores del castillo). Por otro lado, se le llamaba con el nombre genérico de “torre de vigilancia” a cualquiera que tuviera como objetivo vigilar los accesos al castillo y en general todo el territorio que lo rodeaba. Dentro de éstas podemos contar a las “atalayas”, un tipo de torres aisladas, llamadas también “almenaras” cuando se encontraban cerca de la costa. Estas torres constaban de tres pisos y una azotea, y solían tener un único acceso en la primera planta a través de una escalera de cuerda o de madera, que rápidamente se retiraba en caso de peligro. A su alrededor había una cerca de madera y junto a su base un pequeño establo o huerto para la subsistencia de los centinelas que las habitan. Se comunicaban con el conjunto principal del castillo mediante señales acústicas o visuales (instrumentos musicales, mensajes de humo, reflejos de espejos).

 

 

Como remate de las torres y las murallas se encontraban las almenas o merlones. Su función era proteger a los defensores del castillo de ataques exteriores, al mismo tiempo que los dejaban disparar proyectiles a través de: a) los huecos que había entre ellas; b) por unos orificios estrechos y alargados llamados “saeteras” o “aspilleras”; o c) a partir del nacimiento de la artillería pirobalística, mediante agujeros en forma de cruces o de palos y orbes llamados “troneras”. Los soldados podían moverse de un lado a otro del muro gracias al adarve o “camino de ronda” que constaba de un estrecho pasillo, que bien podía estar techado o no y desde el cual se vigilaba y se combatía. Además, dentro de los múltiples elementos ofensivos del muro se encontraban los matacanes (llamados “cadalsos” cuando eran de madera y “ladroneras” cuando eran de piedra) y las buhoneras desde donde los defensores podían vigilar desde arriba a sus enemigos y lanzarles proyectiles o líquidos ardientes. En fin, el principal obstáculo a vencer si se quería invadir un castillo eran la muralla y sus diversos componentes de ataque/defensa.

 

http://jcdonceld.blogspot.mx/2012/09/el-castillo-medieval-y-sus-partes.html

 

 

En conclusión, el castillo tradicional está muy lejos de ser aquella construcción romántica, cursi y colorida que nos imaginamos. No sólo su aspecto, sino que toda su estructura tenía que resultar feroz e implacable. Ésta es sólo una de las tantas características olvidadas u omitidas de los castillos medievales.

 

 

Bibliografía y Mesografía:

VALDALISO GAGO, Jesús María. Vivir en un Castillo Medieval. Editorial La Esfera. Primera Edición: octubre 2009.

 

http://seordelbiombo.blogspot.mx/2013/01/partes-de-un-castillo-medieval.html

http://www.castillosdeespaña.es/es/diccionario

http://amodelcastillo.blogspot.mx/2011_05_20_archive.html

http://www.castillosdepalencia.es/diccio/dic_a.htm

http://www.jcdonceld.blogspot.com.es/2011/07/el-castillo-de-turegano-original.html

http://aulainfantil-susana.blogspot.mx/2013/02/recursos-tic-de-los-castillos.html

http://www.arteguias.com/castillos.htm

Un proyecto solar

Chaos and Creation at Abbey Road

¡PaaxSounderos!

Hoy quiero compartirles una sesión en los estudios Abbey Road, protagonizada por Paul McCartney. En ella, se exponen las técnicas de grabación e ingeniería, así como instrumentos clásicos, como el Mellotron que usaban en aquél entonces. Más que nada, se trata de un performance que abarca desde la primer canción que grabaron The Beatles y canciones de los discos más recientes de Paul.

¡Hasta la Próxima!

Nostalgias

– Rosana Díaz

 

La poesía es música hecha de palabras, y las palabras son el reflejo del entendimiento humano. Como la música, la poesía se desenrolla del alma a la pluma, al papel y, por último, desemboca rítmicamente en su lugar de origen. Las palabras, por si solas, materializan lo que el humano puede comprender de su entorno, mas la poesía las usa para concretar lo inconcretable, actuando como la melodiosa voz de nuestro espíritu. Espíritu que, gracias a ella, puede probar su universalidad y enseñarnos que hay una esencia humana que nos define y se pronuncia a través de cada individuo, a pesar de las diferencias culturales, que son relegadas a la superficie de un poema.

Así como el alma posee diversos colores, las temáticas poéticas son infinitas (y digo “infinitas”, pues no me atrevo a numerar algo tan amplio como las posibilidades del sentir humano), por lo que este artículo se va enfocar sólo en un sentimiento para poderlo mostrar en la gran variedad de matices en los que ha sido expresado, a través de épocas y culturas distintas. Este sentimiento al que me refiero es: la nostalgia.

Formalmente, la nostalgia se define como un anhelo del pasado, a menudo idealizado, que causa dolor y puede conducir a la desesperación. De todas las emociones, fue la elegida para revelarse en este artículo porque desde que la poesía me cautivó, noté que la nostalgia, ya fuera sola o acompañada de otras emociones, se presentaba recurrentemente en poemas de aquí y de allá, de antes y después, dejando un rastro melancólico y ansioso, sutil o impactante, en cada estrofa.

 

En mi investigación, pude encontrar cuatro principales matices de la nostalgia:

  1. “Nostalgia por el Amor que Quedó Atrás”, que habla justamente de amantes pasados, corazones rotos y promesas de amor no cumplidas. Definitivamente, es la nostalgia más popular.
  2. “Nostalgia por lo que Alguna Vez Fuimos…”, que nos presenta, tal vez, el matiz más penoso, pues involucra a nuestra vanidad destrozada.
  3. “Nostalgia por Tierras Lejanas”, que expresa al patriotismo y al arraigo por un lugar de manera agridulce y, a veces, enternecedora.
  4. “Nostalgia por Quien Ya No Está ”, que nace a partir de la gran herencia que ha dejado algún personaje ya muerto.

Sopla el viento

Anónimo (China s- VII a.C.)

Sopla el viento helado del norte.

Me mira y sus ojos son fríos.

Mira y sonríe; luego se va.

Mi tristeza envejece.

 

Sopla el viento levantando polvo.

Juró que vendría mañana;

Sus palabras son dulces

Mas no cumple sus promesas.

Mi corazón se enfría.

 

Todo el día sopló el viento

Y hoy no ha salido el Sol.

He pensado tanto en él, tanto…

Mi sueño se ha ido.

 

Noche de nubes negras;

El trueno no trae la lluvia.

Me despierto: todo está obscuro.

Mi tristeza es sólo mía.

 

Las Flores Se Han marchitado

Ono no Komachi

La flores se han marchitado,

Se desvaneció su color

Mientras, sin darme cuenta,

Pasaron mis días en este mundo

Y la lluvia caía largamente.

 

La Nostalgia

Yahuda Ha-leví

Mientras mi corazón está en Oriente

Y aquí en Occidente yo preso,

¿cómo puede la vida serme un bien

si no puedo disfrutarla?

¿Cómo puedo cumplir lo prometido

corriendo detrás de mí nostalgia?

Mientras los moros me tienen prisionero

Poca cosa es para mí

La sonrisa, el deleite;

Si mi amor va hacia el polvo

De mi patria en ruinas.

Canto a Nezahualcóyotl

Anónimo (Nahuas, s.XIV-S.XV)

Nadie dará término a tu dicha,

Oh tú, por quien todo vive.

Mi corazón lo sabe: por breve tiempo

Tienes todo prestado, oh Nezahualcoyotzin.

No se viene por aquí dos veces:

Nadie tiene su casa en la tierra,

No por segunda vez venimos a la tierra.

 

Yo cantor lloro al recordar a Nezahualcóyotl.

 

Qué tan viejos son sus oídos?

Qué tal lectores, hoy les traigo un video que llamó mucho mi atención.

Es bien sabido que nosotros tenemos 5 sentidos, sin embargo, en el aspecto musical y en el audio, quizá el más importante sea el “oido”.

Desde que nacemos las células encargadas de transmitir el sonido empiezan a morir y no pueden regenerarse, las que registran  las frecuencias más altas son las primeras en caer por lo que a la edad de 10 años oímos la gama de sonidos más amplia de nuestra vida.

El vídeo simula una audiometría, el cual es un estudio donde se expone al oído a diversas frecuencias a través de auriculares y dentro de un recinto insonorizado para conocer tu condición auditiva.

Pero está prueba solo es una tentativa para determinar la edad de tu oído. Las frecuencias que se presentan en el vídeo van desde los 8000HZ hasta las 19000hz, y ya que los resultados están estandarizados, si tienes menos de 19 años deberías escuchar todas.

Por ejemplo, si puedes escuchar una frecuencia de 8000 Hz, esto implica que además de estar vivo, no tienes ningún problema acústico grave. Para las frecuencias en torno a los 12000Hz, probablemente si tienes más de 50 años te serán difíciles de escuchar. Si tienes menos de 40 años, la frecuencia de 15000Hz debería sonarte fuerte y clara. Cuando llegamos a los 16000Hz, la cosa se pone interesante, ya que todos los menores de 30 años deberían poder escucharla. Si tienes menos de 24 años, deberías escuchar también la frecuencia en torno a los 17000Hz y si eres menor de 20, deberías escuchar la de 19000Hz también.

Cabe mencionar que esto NO es igual a ir con un especialista, así que si tienen alguna duda o se interesan en el tema, no duden en acudir con un médico.  No cabe duda de que escuchar es una situación crucial, hay que cuidarse.

Alekz, fuera.

De dioses, diosas y otros seres.

 

Bienvenidos a una nueva entrada, lectores felices. El día de hoy les hablaré un poco de la mitología indígena. México, es uno de los países con un rico acervo mitológico, desde sus historias y leyendas, hasta sus personajes y creencias, que van empapando la realidad de incidentes difíciles de creer. Siéntense, relájense, disfruten. Comenzamos.

Ya se nos ha dicho, durante toda nuestra educación básica, que la creación de dioses fue un recurso para explicar, en tiempos muy antiguos, fenómenos naturales, tales como el día, la noche, la muerte y la vida, sólo por mencionar algunos.

En la cultura maya, Ak’ Kin, Dios del Sol, representaba un aspecto dual. Por un lado, encontramos al anciano celeste (Itzamná); en segundo lugar, el joven sol que representa el día (Ahau), quien cortejaba a la luna. Es identificado como el Espíritu Universal de la Vida, pero también con la parte más espiritual e íntima del ser humano.

En su contraparte, encontramos a Ix Chel, la diosa de la luna. Es mostrada como una mujer joven, para relacionarse con la luna creciente, y como una anciana, que representa a la luna menguante. Como toda buena mujer, representa la fertilidad y se le asociaba a la concepción, embarazo y “esas cosas del mal”, al mismo tiempo que tenía un aspecto destructivo (hembra tenía que ser, dirían por ahí), resultando la provocadora de catástrofes e inundaciones. Es esposa de Itzamná, según se cree por las vasijas y demás vestigios encontrados en la zona.

 

Pero la historia de México no sólo se cuenta a través de estos personajes, ya olvidados hace tiempo, en cuanto a su adoración y recordados sólo en los libros de texto con faltas de ortografía. ¿Quién no ha escuchado historias de la Llorona, los nahuales, las brujas que van por los niños en la noche y gran variedad de duendes?

Por ejemplo, los aluxes, que significan algo así como, “enano milenario”. En la religión maya, eran espíritus de la naturaleza. La creencia dice que ayudará a crecer el maíz por algún tiempo, ya que tienen la capacidad de llamar a la lluvia y proteger los campos. Sin embargo, si no se les ofrece una ofrenda a cambio, pueden comportarse agresivos, molestar y robar a los niños y destruir las cosechas. Se piensa que habitan, especialmente, la zona de Yucatán y el sureste de México, en la zona del poder maya.

 

 

Una especie de seres similares se encuentra en los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Guerrero: los chaneques. La palabra proviene del náhuatl y significa “el que habita en lugares peligrosos”. Son deidades menores de la tierra y el agua, velan por los animales y todo lo existente en el monte. Sin embargo, al igual que los aluxes, se considera que tienen una fase peligrosa y violenta, si no se les respeta, se les molesta o, simplemente, si no se les da lo que les gusta, así como si no respetan sus elementos.

 

¿Qué piensan ustedes? ¿Cuál de todas las leyendas es la más tradicional en el lugar de donde vienen? Dejen sus comentarios y pórtense como sean felices.

Larkin

Buen miércoles tengan ustedes, queridos lectores. El día de hoy les presento un poema de Philip Larkin. Ya sé que están pensando que la poesía apesta y no se entiende, y seguro se remontan a sus años de secundaria-prepa en la que los obligaban a leer cosas que no tenían pies ni cabeza (a mí sí me hacían leer cosas así), pero les aseguro que este poema nada tiene que ver con lo que usualmente leemos en la escuela.

Ahora bien, llegué a saber sobre el poema debido a que un profesor con el que tomé clases el primer semestre de la carrera, atinadamente llevó este poema, que además de corto es divertido, ycon el que muchos de nosotros podemos sentirnos identificados.

Sin más preámbulos, aquí el poema extraído de http://www.poetryfoundation.org/poem/178055

This Be the Verse

BY PHILIP LARKIN

They fuck you up, your mum and dad.

    They may not mean to, but they do.

They fill you with the faults they had

    And add some extra, just for you.

 

But they were fucked up in their turn

    By fools in old-style hats and coats,

Who half the time were soppy-stern

    And half at one another’s throats.

 

Man hands on misery to man.

    It deepens like a coastal shelf.

Get out as early as you can,

    And don’t have any kids yourself.